El Fondo fiduciario del Codex ayuda a los países a desarrollar una capacidad nacional fuerte, sólida y sostenible para participar de manera efectiva en el establecimiento de normas del Codex.

Entre 2004 y 2015, el Proyecto y Fondo fiduciario de la FAO y la OMS para Aumentar la Participación en el Codex (Fondo fiduciario del Codex, FFC) ayudó a los países a impulsar su participación en la Comisión del Codex Alimentarius.

Aprovechando el éxito del primer Fondo fiduciario del Codex, la FAO y la OMS pusieron en marcha en enero de 2016 una iniciativa sucesora del Fondo fiduciario del Codex (FFC2) con el objetivo de mejorar la eficacia de la participación en la elaboración de normas del Codex.

Desde 2016, el FFC2 ha puesto en marcha 42 proyectos en los que participan 50 países, lo que ha permitido mejorar las capacidades nacionales y la sensibilización, en el nivel de las políticas, sobre el Codex y sus procesos. Esta sensibilización se ha traducido en una mayor participación por parte de los países de ingreso mediano y bajo en la labor de los comités del Codex, tanto en la elaboración de propuestas de trabajo como en la formulación y presentación de posiciones nacionales sobre la elaboración de normas, así como en el envío de datos que son fundamentales para elaborar normas que sean de utilidad para todos.

Todo ello beneficia a la comunidad del Codex en general, al comercio mundial y a las normas de inocuidad de los alimentos dirigidas a las empresas y los consumidores de todo el mundo. El Fondo fiduciario del Codex depende totalmente de la financiación de los donantes.

Repositorio del Fondo fiduciario del Codex

El repositorio del FFC ofrece acceso a material de referencia y productos relevantes aportados oficialmente por los países beneficiarios del FFC2 con el fin de que sirvan de ejemplo e inspiración a los países que desean desarrollar productos similares para reforzar los componentes de su sistema nacional del Codex.

Los documentos que figuran en el repositorio cuentan con la autorización oficial de los gobiernos respectivos para su publicación en el sitio web del Fondo fiduciario del Codex. En el repositorio se organizan los productos disponibles en función de su relevancia para los tres elementos fundamentales de los sistemas nacionales del Codex.

Fondo fiduciario del Codex

The CTF in Honduras
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The CTF in Bhutan, India and Nepal
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The CTF in Azerbaijan
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Building Codex Globally – The Codex Trust Fund in Senegal
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Building Codex Globally – Ghana
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Artículos

Publicaciones

Los líderes mundiales se comprometen en la ONU a abordar la resistencia a los antimicrobianos

sep. 21, 2016, 15:26 by System

Comunicado de prensa conjunto de la OPAG/OMS/FAO/OIE

Esfuerzo conjunto frente a un desafío para la salud, la seguridad alimentaria y el desarrollo

21 de septiembre de 2016, Nueva York – En un hecho sin precedentes, los líderes mundiales centraron hoy su atención en cómo detener la propagación de las infecciones resistentes a los medicamentos antimicrobianos. 

La resistencia a los antimicrobianos (AMR, por sus siglas en inglés) se produce cuando las bacterias, virus, parásitos y hongos desarrollan resistencia frente a los medicamentos que anteriormente eran capaces de curarlos. La reunión de alto nivel fue convocada por el Presidente del 71º período de sesiones de la Asamblea General, S.E. Peter Thomson.

"La resistencia a los antimicrobianos amenaza la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y requiere una respuesta global", afirmó el Sr. Thomson. "Los Estados miembros han acordado hoy una sólida declaración política que proporciona una buena base para la comunidad internacional para avanzar. Ningún país, sector u organización puede abordar este problema por sí solo", añadió. 

Por vez primera, los Jefes de Estado se comprometieron a adoptar una estrategia de amplio alcance y coordinada para abordar las causas fundamentales de la AMR en múltiples sectores, en especial en la salud humana, la salud animal y la agricultura. Se trata tan solo de la cuarta ocasión en que la Asamblea General de las Naciones Unidas ha abordado una cuestión relacionada con la salud: en ocasiones anteriores lo fueron el VIH, las enfermedades no transmisibles y el Ébola.

Los países reafirmaron su compromiso de desarrollar planes nacionales de acción frente a la AMR, basándose en el Plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos: el proyecto desarrollado en 2015 por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en colaboración con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). Estos planes resultan necesarios para comprender toda la magnitud del problema y acabar con el mal uso de medicamentos antimicrobianos en la salud humana, sanidad animal y agricultura. Los líderes reconocieron la necesidad de contar con sistemas más robustos para controlar las infecciones resistentes a los medicamentos y el volumen de antimicrobianos utilizados en seres humanos, animales y cultivos, así como en intensificar la cooperación internacional y disponer de mayor financiación.

Por ello se comprometieron a endurecer la regulación de los antimicrobianos, a mejorar el conocimiento y la concienciación, promover las mejores prácticas, además de fomentar enfoques innovadores utilizando alternativas a los antimicrobianos y nuevas tecnologías para el diagnóstico y las vacunas.

“La resistencia a los antimicrobianos supone una amenaza fundamental para la salud humana, el desarrollo y la seguridad. Los compromisos asumidos hoy deben traducirse ahora en medidas inmediatas y eficaces para salvar vidas en los sectores de la salud humana, animal y ambiental. Se acaba el tiempo”, señaló Margaret Chan, Directora General de la OMS.

Las infecciones comunes y potencialmente mortales como la neumonía, la gonorrea y las infecciones postoperatorias, así como el VIH, la tuberculosis y la malaria, son cada vez más difíciles de tratar debido a la AMR. Si no se controla, se prevé que la AMR tenga consecuencias muy significativas a nivel social, económico y de seguridad sanitaria, que perjudicarán gravemente el desarrollo de los países.

El elevado nivel de AMR registrado hoy en día en el mundo es consecuencia del abuso y mal uso de los antibióticos y otros antimicrobianos en seres humanos, animales (incluyendo los peces cultivados), y cultivos, así como de la propagación de los residuos de estos medicamentos en el suelo, los cultivos y el agua. En el contexto más amplio de la AMR, la resistencia a los antibióticos se considera como la amenaza global más importante y urgente, que necesita de la atención internacional y nacional.

“La AMR no sólo es un problema en nuestros hospitales, sino también en nuestras explotaciones agrícolas y nuestros alimentos. La agricultura debe asumir su cuota de responsabilidad, utilizando los antimicrobianos de manera más responsable y reduciendo la necesidad de usarlos, y manteniendo una buena higiene en las granjas”, afirmó José Graziano da Silva, Director General de la FAO.

“Unos antibióticos eficaces y accesibles son tan vitales para la protección de la salud y el bienestar animal como para la salud humana. Instamos a las autoridades nacionales a apoyar firmemente a todos los sectores involucrados, mediante la promoción del uso responsable y prudente, las buenas prácticas y la aplicación de las normas y directrices establecidas”, aseguró Monique Eloit, Directora General de la OIE.

Los líderes presentes en la reunión de las Naciones Unidas hicieron un llamamiento a la OMS, la FAO y la OIE, en colaboración con bancos de desarrollo como el Banco Mundial y otras partes interesadas, para que coordinen su planificación y acciones e informen a la Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre de 2018.

Los países reclamaron una mejor utilización de las herramientas asequibles ya existentes para la prevención de infecciones en seres humanos y animales. Entre ellas la inmunización, el agua potable y el saneamiento, y una buena higiene en los hospitales y la cría de animales. También resulta fundamental la puesta en marcha de sistemas para garantizar un uso más adecuado de los antibióticos nuevos y de los ya existentes.

Además, pusieron de relieve las deficiencias del mercado, y solicitaron nuevos incentivos para la inversión en investigación y desarrollo de medicamentos nuevos, eficaces y asequibles, pruebas de diagnóstico rápido, y otras terapias importantes para sustituir a aquéllas que están perdiendo fuerza.

Destacaron igualmente que el precio asequible y el acceso a antibióticos, vacunas y otras herramientas médicas nuevas y ya existentes debería ser una prioridad mundial que tuviera en cuenta las necesidades de todos los países.

Para más información, puede contactar con:

En Nueva York

Tomas Pico, OPGA, picot@un.org, mob: +1 646 763 3709
Sarah Russell, WHO, russellsa@who.int, mob: +41 79 598 68 23
Sudeshna Chowdhury, FAO, sudeshna.chowdhury@fao.org, mob: +1 917 963 6036
Catherine Bertrand-Ferrandis, OIE, c.bertrand-ferrandis@oie.int, mob: +33 6 16 46 28 90

En Ginebra/Roma

Olivia Lawe Davies, WHO, lawedavieso@who.int, tel: +41 22 791 12 09, mob: +41 79 475 55 45
Christopher Emsden, FAO, christopher.emsden@fao.org, tel: +39 06 57 05 32 91